Gestiona toda tu logística fácil y sin límites con Suite Logística. Conoce más información
×
Protege tu producto, reduce costos y mejora la experiencia del cliente eligiendo los tipos y materiales de empaque y embalaje correctos. Aquí tienes una guía práctica pensada en el día a día de la logística, para que elijas la opción adecuada según lo que necesites enviar y el medio de distribución que usarás.
Índice
La respuesta es simple, porque el embalaje no sólo protege sino que también afecta el precio del transporte, la manipulación, la sostenibilidad y la percepción de tu marca.
Un embalaje mal elegido puede aumentar devoluciones, dañarse durante el tránsito y generar sobrecostos por material o por volumen.
Al saber qué tipo de embalaje usar, optimizarás los espacios, reducirás desperdicios y mejorarás la seguridad del envío.
Empaque y embalaje son términos que las personas no involucradas en logística suele confundir, pero si tienes tu propio negocio y necesitas enviar mercancía a domicilio, debes conocer sus diferencias:
Ambos trabajan juntos: mientras el empaque cuida la experiencia del cliente; el embalaje cuida la cadena logística.
Conozcamos ahora para qué sirve el embalaje, sus funciones principales son:
En logísticas los tipos de embalaje se dividen en tres categorías, según su contacto con el producto y el transporte, estos son:
Es el embalaje que está en contacto directo con el producto, por ejemplo: bolsas sellables, botellas, envases termoformados. Su función es proteger y presentar bien el producto al consumidor.
Este tipo de embalaje agrupa varios empaques primarios con el fin de facilitar su manipulación y venta como unidad. Los más comunes son cajas de cartón con varios productos, estuches y displays. El embalaje secundario también aporta protección adicional.
Su objetivo principal es la seguridad durante la cadena de suministro. Está diseñado para el transporte y almacenamiento a escala. Los principales son los pallets, flejes, film stretch, contenedores y cajones de madera.
El embalaje también se puede clasificar según el tipo de material, entre ellos está el plástico, el cartón y la madera. Te contamos un poco de los pro y contra de cada uno, pero recuerda que el ideal depende de tu tipo de producto.
Ventajas: es ideal para productos que requieren protección contra humedad o para estabilizar cargas en palets; es ligero, resistente al agua, flexible y fácil de moldear. Este material es común en film stretch, plástico burbuja, bolsas y contenedores rígidos.
Desventajas: pueden tener un impacto ambiental negativo si no es reciclado.
Ventajas: Es la opción más común para e-commerce por su equilibrio entre coste y protección; es reciclable, económico y versátil. Lo encuentras en láminas, cajas, corrugado con distintos niveles de resistencia.
Desventajas: es sensible a la humedad y, según el diseño, puede necesitar refuerzos para cargas pesadas.
Ventajas: es muy resistente para cargas pesadas o envíos internacionales en contenedores; además protege contra impactos y apilamiento.
Desventajas: tiene un mayor peso, coste y requisitos fitosanitarios para la exportación (tratamientos ISPM-15). Se usa cuando la protección estructural es crítica.
Ahora, hablando del empaque de un producto, este cumple un papel más allá de proteger su contenido. Su diseño y funcionalidad influyen en la experiencia de tu cliente, la conservación del producto y hasta en los procesos logísticos.
Estas son las principales funciones que debe cumplir un buen empaque:
Existen distintos tipos de empaque que se relacionan con la clasificación de los productos, su forma de venta y los requerimientos de protección o presentación.
Dentro de ellos están los formatos unitarios y las opciones sostenibles, cada uno con una función específica dentro de la cadena de valor y la experiencia del consumidor. Estos son los más comunes y sus principales usos:
En el embalaje, cada material cumple un propósito específico según el tipo de producto y las condiciones de transporte. El cartón corrugado es el estándar para cajas, y su resistencia depende del tipo de flauta elegida según el peso y la necesidad de apilamiento.
El papel Kraft se usa como envoltorio o relleno biodegradable, mientras que los plásticos como PE, PET o PP son ideales para envases transparentes, films protectores o relleno amortiguador.
Elige los tipos y materiales de empaque y embalaje adecuados en Tienda Coordinadora para equilibrar protección, costo, peso y respeto por el medioambiente.
Contenido relacionado