Gestiona toda tu logística fácil y sin límites con Suite Logística. Conoce más información
×

Estación de empaque: qué necesitas para despachar tus pedidos

·

Cuando un negocio es muy pequeño y empieza a enviar sus productos, el empaque suele hacerse en lugares no adecuados con lo que haya a mano. Funciona mientras son cinco pedidos al día. A partir de ahí empieza a costar caro: se demora el envío, se gasta material de más y aparecen los primeros problemas.

Una estación de empaque no es una inversión grande ni un espacio elaborado. Es un puesto de trabajo con el material de embalaje correcto al alcance y en el orden en que se usa.

Qué es una estación de empaque

Es el lugar donde el pedido deja de ser parte del inventario y se convierte en un envío. Ahí se verifica el contenido, se protege, se cierra y se identifica.

No hay que confundirla con el proceso de alistamiento. La recolección de los productos en bodega es una etapa previa y distinta; la estación de empaque es lo que ocurre después, cuando el pedido ya está completo sobre la mesa y hay que prepararlo para que viaje.

Las cuatro funciones que debe cubrir tu material

En lugar de pensar en una lista de productos, conviene pensar en funciones. Todo empaque completo cubre estas cuatro, y si falta una el paquete falla por ahí sin importar cuánto hayas invertido en las demás.

FunciónQué resuelveCon qué se cubre
ContenerDa estructura al envío y define su volumenCajas en varios tamaños, bolsas sellables y sobres
ProtegerEvita que el producto se mueva y absorbe los golpesPapel kraft para rellenar, plástico burbuja para amortiguar
SellarMantiene el paquete cerrado durante toda la rutaCinta del ancho y el adhesivo adecuados al peso
IdentificarPermite que el paquete llegue a su destino y sea rastreableRótulo de envío o etiqueta adhesiva impresa

Cómo organizar el puesto para empacar más rápido

El orden del material importa tanto como el material mismo. La regla es sencilla: ubicarlo en el mismo orden en que se usa, para que empacar y embalar sea un movimiento continuo sin retrasos.

  • Zona de llegada: donde se deja el pedido ya recolectado y se verifica con el comprobante o guía.
  • Zona de contención: las cajas y bolsas, ordenadas por tamaño y a la vista. Si hay que agacharse o abrir un armario, el empaque se vuelve lento.
  • Zona de protección: el relleno y la amortiguación, en un punto donde se puedan tomar con una mano mientras la otra sostiene el producto.
  • Zona de cierre: la cinta de embalaje, siempre en el mismo sitio y siempre lista para usar.
  • Zona de salida: los paquetes ya rotulados, agrupados y listos para la recogida.

Un detalle que ayuda a ahorrar más tiempo: mantener el material de cada función junto y con su repuesto nuevo antes de empezar la jornada. La mayoría de las demoras en el empaque no vienen de empacar en sí, vienen de ir a buscar lo que se acabó.

Cómo saber cuánto material necesitas

Comprar por intuición lleva a dos problemas al mismo tiempo: sobra material de un tipo y falta de otro. Hay una forma sencilla de saberlo.

Empaca diez pedidos representativos de lo que despachas habitualmente y anota cuánto consumes de cada material: cuántos centímetros de relleno, cuánta cinta, qué tamaño de caja. Saca el promedio de cada uno y multiplícalo por tus despachos mensuales.

Si el consumo de relleno por pedido es muy alto, el problema no es el relleno sino el tamaño de las cajas. Estás pagando material para llenar un vacío que no debería existir, y encima pagando peso volumétrico por ese aire.

Señales de que tu estación está mal montada

Si reconoces varias de estas, el problema no es de esfuerzo sino de organización.

  • Empacas un pedido y tienes que levantarte más de una vez para buscar algo.
  • Manejas un solo tamaño de caja para todo el catálogo.
  • Te quedas sin cinta o sin relleno en mitad de la jornada.
  • Cada persona del equipo empaca de una forma distinta.
  • Rellenas mucho vacío en casi todos los pedidos.
  • El rótulo se imprime al final, cuando la caja ya está sellada y hay que buscar dónde pegarlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué necesito para empezar a empacar mis pedidos? 

Material que cubra cuatro funciones: contener, proteger, sellar e identificar. Si falta una de las cuatro, el empaque queda incompleto por más que tengas mucho de las otras tres.

¿Cuántos tamaños de caja debería manejar? 

Entre tres y cinco cubren la mayoría de catálogos de productos. Con menos rellenas demasiado vacío y pagas peso volumétrico de más; con más inmovilizas inventario y haces más lenta la decisión de quien empaca.

¿Cómo sé cuánto material necesito al mes? 

Empaca diez pedidos representativos midiendo el consumo de cada material, saca el promedio y multiplícalo por tus despachos mensuales.

Comparte este contenido

Contenido relacionado

Cinta de embalaje: qué tipos hay y cómo sellar bien una caja

Te explicamos cómo se llama cada tipo de cinta que encuentras en Tienda Coordinadora, y en qué se diferencian....

Papel kraft para empaque: usos, gramajes y cuándo reemplaza al plástico

Te vamos qué tipos existen, cómo empacar según lo que envías y cuándo el Kraft reemplaza al plástico....

Plástico burbuja: cómo usarlo bien para que tus envíos lleguen intactos

Te explicamos cuándo se usa el plástico burbuja en los empaques y envíos....